Perfiles

Michelle Romero, una salvadoreña que sueña en grande

Entrar en una de las 5 universidades más prestigiosas del mundo parecería un sueño imposible, pero para esta salvadoreña de 23 años, sus metas estaban claras desde el día que dejó el país buscando un mejor futuro.

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Por: Gabriela Rivera

Michelle Romero, una salvadoreña que sueña en grande

Michelle Romero, una salvadoreña que sueña en grande

Nacida en Mejicanos, Michelle Romero es una joven alegre y entusiasta, con un gusto particular en la moda y fotografía. Desde hace cinco años vive en Estados Unidos con su mamá, quien tuvo que dejar el país en búsqueda de mejores oportunidades cuando ella estaba pequeña.

“Lo más doloroso de aventurarme a vivir en otro país, con otro idioma y otra cultura, fue dejar a mis abuelos con los que me críe toda mi vida’’, comenta Michelle.

El College en Estados Unidos no es como lo pintan en las películas, según afirma la estudiante, ya que para encajar es necesario aprender inglés al 100%. Al inicio tuvo que unirse a programas especiales para estudiantes latinos y logró una beca para pagar cierta parte de sus estudios, libros y materiales de apoyo.

Al iniciar sus estudios se inclinó por una Ingeniería Aeronáutica, pero al cursar las materias se dio cuenta que no era feliz por completo, a pesar que nunca dudó de su propia capacidad. 

“No habían muchas mujeres inscritas en la carrera y al principio tuve clases donde solo estaba yo con otros estudiantes hombres. Llegó el punto donde también desaparecieron los alumnos estadounidenses y solo tenía compañeros asiáticos. Después decidí cambiarme de carrera y opte por Biología’’, comenta Michelle entre risas.  

El proceso de universidad en U.S. es completamente diferente al de El Salvador, cuando los estudiantes se gradúan de high school tienen la opción de ir a una universidad por cuatro años o ir a un Community College y realizar los primeros dos años ahí para luego transferirse a universidades y terminar los estudios. Este caso es uno de muchos que deciden dividir sus estudios por situaciones económicas.

Más de 300 personas aplicaron a una beca en la Universidad de Stanford para este verano, de las cuales, sólo 90 obtuvieron la posibilidad de entrevistarse con doctores del programa. De estos, 20 fueron los premiados con la beca y Michelle Romero fue una de ellos.

En Stanford está aprendiendo sobre biología molecular y anatomía. Para estar en una universidad de esa altura es necesario esforzarte y ser excelente en lo que haces, además de comprobar tu ayuda a la comunidad sin nada a cambio.

“Mucha gente me pregunta, ‘¿Cuáles son tus notas, cuál es la nota mínima para ir a una universidad así?’ La respuesta es fácil, tienes que ser lo mejor y tener disciplina para poder sobresalir entre tantas personas inteligentes y con más oportunidades en U.S.”

Michelle afirma que el camino ha sido difícil, pero todo esfuerzo tiene su recompensa.

“Escogí esta carrera porque me apasiona la ciencia y trabajar en research. Con esto tengo la oportunidad de prepararme para la escuela de medicina que es mi meta a largo plazo cuando me gradué en 2020 con mi Bachelor’s Degree, además de poner en alto el nombre de El Salvador y probar que las mujeres también somos capaces de grandes cosas ”.

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